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Last Assault

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lunes, 19 de agosto de 2013

Capítulo 2: WOODPECKER

Por primera vez sentí miedo. Miedo a morir en manos de aquella chica. La locura había empezado. Caos, muerte, oscuridad, destrucción…Y en el centro, nosotros, que buscábamos desesperadamente la manera de escapar, la manera de huir de aquella locura que amenazaba con devorar lentamente nuestras almas, que acechaba en las oscuras esquinas de aquel frío y tétrico lugar…
-T-tú…- balbuceó Michyo. El rostro de Ema adoptó una fría indiferencia en cuanto escuchó la voz de Michyo- ¿Qué has…?-
-Salvaros la vida- respondió con tono brusco, interrumpiendo a la psicóloga. Se agachó, arrancó un pedazo de tela de la camiseta del muerto, y se limpió la cara con ella. Acto seguido, separó la cabeza del cuerpo, y la miró fijamente- Idiota….- murmuró a los ojos sin vida. Acto seguido, la tiró hacia atrás y se levantó- Vamos- el sacerdote le cortó el camino.
-¿Cómo que vamos? ¿Adónde?- espetó. Ema suspiró resignada, como si fuese una profesora con un alumno cabezón que no entendía lo que le estaban explicando. Señaló a June con el pico.
-Su revólver solo da para diez balas. Ha venido con compañeros, así que ellos tendrán también armas. Pero dudo que recargas. Solo han venido por un tío que se ha escapado. No se esperaban que saltaran los plomos, ni que esta noche nuestra locura teñiría de rojo esta noche. Solo con diez balas no se conseguirá nada, necesitáis a alguien capaz de hacer eso- explicó, señalando el cuerpo decapitado tras sus palabras- Y ese “alguien” soy yo- concluyó. Henry iba a protestar, pero la voz de June le cortó.
-Tiene razón…solo Hyde lleva un revólver de calibre 45, y es el único potente que tenemos- murmuró, mirando a Ema- Hay que analizar la situación. No somos capaces de matar a alguien de esa manera- murmuró. Ema le miró con una sonrisa franca y apartó a Henry con el pico.
-Venga sacerdote, no me tenga miedo- soltó, dejando caer el pico sobre el suelo para volver a arrástralo. Comenzó a tararear la canción, para la turbación de los tres que la acompañaban…

-¡Oh venga jefe, no se lo tome a mal!- la voz fluida de una muchacha pelirroja y ojos verdes sonó en los pasillos oscuros. Stan Landgom miró a las dos chicas que iban con él y el jefe Doyle. Gemma, una muchacha de doble personalidad, e Isabella, una hermosa chica de cabellos rosados y ojos azules. Suspiró y miró el walkie de Gilbert. Habían contactado con June y la psicóloga. Ellos también andaban con una chica llamada Ema. Al escuchar el nombre de la interna, Gemma rió divertida.
-¡Ohhh, está con “Woodpecker”!- exclamó. Stan la miró extrañado, pero Gemma se limitó a reír y a avanzar….

-¿Estás bien Lana?- preguntó Godot, agachándose junto a la mujer. Esta tenía su revólver entre las manos y miraba asustada el cuerpo sin vida que se encontraba ante ella- No te preocupes, defensa propia, recuerda- murmuró, con una voz sedosa y tranquilizadora. Lana sintió tragando saliva. Shail miraba la escena entre ambos inspectores sujetando a una chica de cabellos plateados que miraba indiferente a los agentes.
-¿Has visto Caín?- murmuró la chica- La pistola ha hecho “¡PUM!- Shail miró preocupado a Arai. La falta de medicamentos agravaba la locura de los prisioneros, y Aracaelis Hargreaves llevaba cerca de una semana sin tomar su medicina.
-Tranquila…tú harás “¡PUM!” muy pronto hermanita- murmuró una voz en su cabeza. Un chico de cabellos oscuros se materializó a su lado. Solo ella podía verle. Arai sonrió y asintió lentamente…

-Jezabel Disraeli, soy el nuevo médico del manicomio- aclaró el tipo de cabellos blanquecinos a Hyde e Illium. Estos iba con un chico de cabellos verdosos que miraba a su alrededor nervioso apretando con fuerza una tubería de metal que mostraba una mancha rojiza.
-Kyle Hyde, agente de la CIA. Estamos investigando la desaparición de un recluso- informó. Jezabel asintió y desvió su mirada al pequeño cura, que le observaba extrañado.
-¿Ocurre algo?- inquirió Jezabel, dedicándole una sonrisa traviesa. Illium se quedo en silencio, pero se aclaró la garganta.
-¿C-Cuándo ha llegado?- inquirió. Hyde miró al cura extrañado- N-no le había visto casi nunca- explicó, dirigiéndose a Hyde, para explicarle su pregunta. Jezabel rio.
-Lo siento pequeño- comentó, revolviendo su cabello- Llegué ayer, pero no he salido de mi habitación hasta hoy- explicó. Illium asintió y se pegó a Hyde. El chico de pelo verde les miró fijamente.
-¿Vamos o qué?- espetó, revolviéndose contra la pared. Jezabel le observó unos instantes y comenzó a caminar, seguido de Hyde, Illium, y en último lugar Loki…

June abrió la puerta del comedor. Allí se encontraban el grupo de Stan y el de Godot y Lana. El primero se acercó veloz a June y la tomó entre sus brazos:
-Menos mal que estas bien…tuve miedo de que te hubiese pasado algo- murmuró, besado su pelo. June le dedicó una sonrisa franca y fue junto a Lana y Godot. Gemma ladeó la cabeza al ver entrar a Ema en último lugar:
-Ohhh, hola “Woodpecker- exclamó. Ema alzó la mirada del pico ensangrentado y frunció el ceño.
-No me llames así- espetó, sentándose cerca del lugar donde estaban todos.
-Eres un pájaro carpintero Ema, por eso se te llama así- comentó Arai con una sonrisa. Ema apretó el pico y June tuvo el presentimiento de que algo malo pasaría, pero la chica relajó el agarre.
-¿Por qué la llamáis así? Llevas todo el tiempo diciendo “Voy a ver a Woodpecker- recordó Stan. Gemma sonrió.
-Poco después de llegar, un tío intentó violarla, pero no pudo. En la cena se levantó, con un cuchillo, y se acercó al imbécil ese. Comenzó a apuñalarle en el cuelo, luego el torso, y por último el rostro…como un pájaro carpintero con un árbol- explicó Gemma. Ema miró risueña por la ventana con una sonrisa.

-El muy idiota no pensó que ocurriría si me hacia aquello…pagó cara su ignorancia- murmuró. June tragó saliva mientras observaba a la chica. Y en ese instante, Ema volvió a cantar aquella tenebrosa canción infantil que ponía a la agente de los nervios…

Capítulo 1: LOCURA

Si la incertidumbre llenó mi corazón al subir al barco, en cuanto pisé el puerto de Ashecliffe pude notar como el miedo se apoderaba de cada hebra de mi ser, pudriendo mi alma…Fue ese día cuando todo empezó, cuando la locura que dormitaba oculta en lo más recóndito de sus mentes despertó, tiñendo la noche de rojo…
-Nos separaremos en cuatro grupos- explicó Hyde, en cuanto la lancha motora se hubo hecho a la mar. June observó el agua revuelta con turbación y se volvió para escuchar a Hyde- Cada uno irá con un miembro del personal que nos guiarán por el recinto- explicó. En ese momento, una chica rubia, seguida de un muchacho de cabellos claros, un hombre pelirrojo y un chico de cabellos anaranjados aparecieron en el puerto. El pelirrojo se adelantó.
-Bienvenidos, soy Gilbert Doyle, jefe de seguridad del psiquiátrico. Ella es la doctora Michyo Swann, la psicóloga, Shail Burton, su ayudante e Illium, un cura que ayuda al sacerdote- presentó. Kyle se adelantó y le estrechó la mano.
-Yo soy Kyle Hyde. Aquí mis compañeros Lana Skye, Godot, Stan Langdom y…- miró a June, que observaba el edificio del manicomio a la lejanía-…ella es June Gumshoe- la aludida se percató de la presencia de los recién llegados y saludó ruborizada. Michyo se adelantó y le estrechó la mano a June y a Lana.
-Muchas gracias por venir tan rápido, de verdad- ambas agentes restaron importancia al asunto.
-Bien, ahora que han venido, diré como he asignado los grupos. Illium vendrá conmigo. Lana y Godot irán con Shail. Stan acompañará a Gilbert y June irá con Michyo ¿alguna pega?- nadie dijo nada, por lo que Hyde e Illium se marcharon. Tras ellos, Stan y Gilbert, seguidos de Lana,Godot y Shail. June se quedó rezagada, observando el mar. Sintió una mano en su hombro y se giró hacia Michyo.
-¿Vamos?- inquirió. June miró una última vez al mar y siguió a la rubia...

-Y este es el sector G- indicó Michyo, guiando a la morena, mientras abría una puerta blanca  que llevaba a un pasillo bien iluminado- Aquí ubicamos a los desconocidos- explicó. June la miró confusa.
-¿Desconocidos?- preguntó.
-Criminales de los cuales no sabemos nada- explicó. Una de las puertas del pasillo se abrió y un hombre alto, vestido totalmente de negro salió de la habitación- ¡Padre Dawson!- exclamó Michyo, acercándose- ¿Alguna novedad con ella?- el aludido negó con la cabeza.
-No quiere hablar- fue su respuesta. Observó a June- Encantado, soy Henry Dawson, el sacerdote- se presentó. June observó al tipo detenidamente. Llevaba un parche negro con una cruz bordada en relieve, y el cabello castaño- Un preso. Me clavó un tenedor- le dedicó una sonrisa, señalando el parche. June asintió y miró la habitación.
-¿Podría interrogar a alguno de los internos?- preguntó la agente, señalando la puerta por la que había salido Henry. Ambos miraron a la morena sorprendidos, pero la psicóloga asintió y abrió la puerta señalada.
-Ema, alguien quiere hablar contigo- anunció. Se giró hacia June- Puede pasar- la aludida entró en la habitación.
Asomada a la ventana, dando de comer a un pájaro carpintero a través de los barrotes, una chica de cabellos azulados y ojos como zafiros observaba el cielo anaranjado.
-La doctora Swann ha dicho que me quiere ver- murmuró.
-Mi nombre es June Gumshoe, agente de la CIA. Estamos investigando la desaparición de un interno, y me gustaría saber si sabe algo- explicó.
-….llevo encerrada en esta habitación desde que mis medicamentos se acabaron. No sé nada de lo que ha pasado en la isla- murmuró la chica. June tragó saliva y miró a Michyo, que la instó a seguir hablando.
-¿No ha visto nada por la ventana? ¿O a lo mejor escuchado a alguno de sus compañeros hablar sobre una fuga?- la chica nego con la cabeza y miró fijamente a la agente.
-Solo miro el cielo, nada más- explicó alejándose de la ventana y sentándose en la cama- El cielo es hermoso…nunca le podemos ver con claridad y es algo que deseo…- murmuró. June miró a la chica fijamente.
-Si sabes algo habla con alguno de nosotros cuando vengamos a verte ¿vale? Intenta que sea antes de que nos marchemos de la isla- pidió. Se dio la vuelta y se dispuso a irse.
-Agente Gumshoe…- la aludida se giró-….nadie puede escapar de la locura de Shutter Island…- murmuró. June tragó saliva y salió de la habitación….

-No tomes en serio las palabras de Ema- aseguró Michyo con una sonrisa. Se dirigían al comedor, donde habían quedado con el resto de agentes y personal.
-¿Qué hizo?- preguntó June.
-No lo sabemos- contestó Henry. June le miró sorprendida- Llegó aquí un día y ya está- June miró fijamente al sacerdote y suspiró. Si no podía contar con los presos y el personal no sabía nada iba a ser difícil…
La luz se apagó en ese preciso instante. Michyo dio un grito por el ruido, y June se llevó la mano a la cintura de manera instintiva. Henry las acercó a ellas……y los gritos se escucharon. Dolor. Miedo. LOCURA. Michyo se apretó al cuerpo de Henry:
-¿Qué está pasado?- inquirió, asustada.
-Han saltado los plomos…- murmuró June, mirando a su alrededor.
-¿En serio?- ironizó Henry. June le fulmino con la mirada…
-No se mueva- un cilindro se apoyó en la espalda de la agente- Como lo haga le pego un tiro, y voy en serio- June apretó los dientes. La habían pillado con la guardia baja. Michyo miró al atacante.
-Por favor Neil…no lo hagas, ella no es una mala persona…-
-Calla zorra, tú no tienes derecho a hablar- espetó el aludido, interrumpiendo a la chica- Llevo mucho tiempo queriendo romperte el cuello con mis propias manos. A ti y a ese imbécil del cura, y hoy por fin lo haré, eso sí, después de convertir en un colador a esta puta poli- espetó. La confusión hacia que June escuchase retazos de sus palabras. Tragó saliva, y deseó con todas sus fuerzas que pasase algo que la salvase….

-Un pequeño pájaro carpintero- una voz infantil llenó el pasillo blanco. El arrastrar de un objeto metálico acompañaba al canto- Otro día picoteando los árboles, arruinando los bosques- Salió de la sala y vio a un hombre apuntando a la policía que había hablado con ella- La ira del viejo Dios del bosque convirtió su pico en un cuchillo envenenado- se dirigió hacia ellos, la confusión impedía que la viesen- Pobre pájaro carpintero, tus nidos están contaminados- levantó el objeto que llevaba en la mano- Tu comida corrompida con toxinas- vio sorpresa en los ojos de la psicóloga y el cura- Tocas a tus amigos y mueren a tus pies- descargó el pico sobre el hombre con fuerza, atravesando su cráneo y ganándose un grito de su garganta y de la de la psicóloga- Pobre pájaro carpintero- volvió a golpearle con el pico, esta vez destrozando su cuello, dejando la cabeza colgando- Tus lágrimas envenenadas brillan, brillan mientras caen…- concluyó la canción, con una sonrisa infantil…

Al sentir que la pistola aflojaba, June se giró. Reprimió el vómito al ver al preso en el suelo casi decapitado. Elevó la mirada y se encontró con la chica que había interrogado, sonriendo de manera infantil, con un pico de minero en la mano, y manchada de sangre:
-Era un ignorante…debía morir- murmuró, justificándose…

domingo, 18 de agosto de 2013

Prólogo: MISIÓN

"Necesito plasmar en papel aquél recuerdo. Necesito expresar lo que sentí en aquellos momentos: angustia, terror, conmoción...Aún recuerdo las palabras que parecieron condenar nuestro Destino...<<Nadie puede escapar de la locura de Shutter Island...>>
Pero aunque conseguimos escapar, esa locura ha ido consumiendome. Vimos cosas que nunca deberíamos haber visto. Aunque fuimos entrenados para soportar este tipo de situaciones, yo, por lo menos, no pude soportarlo. Por eso quiero escribirlo, para alivar mi alma y exponer mis recuerdos en papel...
Todo empezó un 23 de octubre..."
-June, Hyde quiere vernos en su despacho- la chica levantó la mirada de los archivos que ojeaba para mirar a su compañero. Stan Langdom era bastante atractivo para su gusto. Solía vestir trajes oscuros a juego con su pelo ondulado y sus ojos negros. June asintió y se levantó de la mesa en la que había estado trabajando hasta ese momento y juntos se dirigieron al lugar de encuentro...
-Os habéis dado prisa- comentó Kyle Hyde, jefe de la unidad. Era un hombre de unos 34 años, con el cabello castaño despeinado, ojos azules como el hielo y una barba de tres días dibujada en el mentón. June asintió desviando la mirada a los otros dos integrantes de la sala. Lana Skye, con su habitual semblante serio y sus cabellos castaños, ojeaba un archivo que había sobre la mesa. Y Godot, un sensual hacker de cabellos blancos y pasado misterioso, que bebía una taza de humeante café. June se sentó entre Stan y Godot, y observo a Hyde.
-Bien, ya estamos todos- murmuró Lana- ¿Para que nos has llamado?- inquirió.
-Esta mañana he recibido la llamada del alcaide del manicomio Ashecliffe- comenzó, encendiendo la pantalla digital para mostrar a sus compañeros la imagen de una isla oscura, con un destacable edificio blanco en la falda de la montaña- Uno de los presos de alto nivel de peligrosidad ha escapado, y temen que pueda hacer ago. Nos han pedido que viajemos hasta Shutter Island para buscarlo- concluyó.
-¿Y si se ha escapado ya de allí?- inquirió Godot.
-Imposible- la que habló fue June- Los barcos solo van una vez al mes a la isla para llevar provisiones y medicamentos, y eso suele ser a final demes, el última día para ser exactos- explicó- Además, las mareas y corrientes marinas son frecuentes y traicioneras, e intentar salir de allí a nado sería un suicidio. La isla queda incomunicada del resto del mundo hasta que el barco vuelve para cumplir su misión. Solo el alcaide tien una forma de contactar con tierra firme, y es a través de una pequeña radio que tiene en su despacho, por eso fe capaz de hablar con Hyde- concluyó. Hyde la miró satisfecho. A pesar de que no conocía la misión, la chica había hecho los deberes mucho antes. June era una muchacha de unos 20 años, con el cabello negro como el carbón y los ojos azules como aguamarinas. A pesar de su corta edad, había ingresado en la CIA con facilidad por poseer una superdotación intelectual profunda. La chica tenía grandes dotes para las matemáticas y la expresión verbal, por no decir la creatividad y la facilidad de resolver casos, y poseía lo que la gente conoce como "memoria fotográfica". Hyde había suplicado tenerla en su equipo cuando descubrió que su coeficiente intelectual sobrepasaba los 200 puntos.
-Si el criminal siguen en la isla entonces será más sencillo- declaró Godot, llevándose la taza a los labios- Además, si llevamos armas, será coser y cantar ¿verdad Colt?- comentó, dedicando a June una sonrisa desdeñosa. Esta le dirigió una mirada de indiferencia y volvió a centrarse en Hyde, que recordo otro de los motivos que le habían llevado a incluir a June en su equipo. Tenía una puntería asombrosa, y conocía tan bien las armas que se había ganado el sobrenombre de "Colt" en honor al revolver de calibre 38 que siempre llevaba encima.
-¿Cuando partimos?- inquirió Lana.
-En dos horas, preparad cuanto antes vuestro equipaje- informó Hyde. Y tras explicar las órdenes dadas por el alcaide, se dispusieron a prepararse para partir...
"Y esa fue la última vez que pude estar tranquila con mis compañeros antes de que todo comenzara. La incertidumbre se apoderó de mi en cuanto subí al barco, una pequeña lancha motora con la capacidad de siete personas. Una lancha que no volveríamos a ver..."